Promover la ética económica
y el consumo responsable por medio de un diálogo
societal de calidad : implementación
de estructuras de pruebas agrupando los distintos
agentes económicos
El contexto
¿Qué hacer para que cada vez
más empresas se impliquen en la vía
de la "empresa ciudadana"?¿Qué
hacer para que cada vez más consumidores
se vuelvan "responsables" y encuentren
en el mercado los productos de consumo "limpios"
que están buscando?
De una manera aparentemente paradójica,
las dinámicas éticas de las
empresas son todavía muy a menudo el
objeto de confrontaciones o polarizaciones
entre los actores interesados. Cualquier persona
implicada en los ámbitos vinculados
a la ética económica sabe que
cuando las empresas edictan códigos
de conducta en forma independiente o se implican
en alguna iniciativa ciudadana en forma aislada,
provocan a menudo la desconfianza de las ONGs
quienes las sospechan de querer "aparentar"
(window dressing), de implementar una operacion
de marketing sin efectos reales. Por su parte,
las ONGs se muestran a menudo criticas exclusivamente
con respecto a cualquier iniciativa del mundo
de los negocios en materias de ética,
cualesquierean sean los esfuerzos a veces
sinceros de estos. Estas disensiones contribuyen
considerablemente a frenar la emergencia de
condiciones de fabricación más
globalmente ética y perturban al consumidor
que desea entrar en un consumo más
responsable. Para restaurar el equilibrio
en esta sitación, es ahora importante
y urgente de favorecer al máximo las
dinámicas de búsqueda de consensos.
Para ello, observadores atentos están
de acuerdo sobre la importancia primordial
de la comunicación entre
los agentes económicos (stakeholders),
lo que significa además de las empresas,
las organizacionessindicales, las ONGs,
las organizaciones de consumidores, los
representantes de los accionistas, etc.
Cada vez más, en los lugares especializados,
el diálogo entre los stakeholders
iguala parece ser incluso la "última
moda". Al mismo tiempo, el promotor
del presente proyecto participa desde aproximadamente
quince años en numerosos eventos
(conferencias, talleres, simposios.) vinculados
con la ética de los negocios y ha
tenido que admitir que este supuesto diálogo
se limita en casi todos los casos al hecho
que cada uno expone su posición uno
tras otro, luego escucha educadamente al
otro, pero sin que ello dé lugar
a una verdadera construcción en común.
Por ende hay una necesidad
de implementar espacios
que habilitan un diálogo real entre
los stakeholders, un diálogo
societal de dónde surgiría:
-
posiciones
que satisfagan al conjunto de los agentes
económicos (stakeholders) y que
cada uno podrá apoyar en todo el
resto del proceso;
-
objetivos
realistas y deseables para las empresas
que desean comprometerse con una dinámica
de solidaridad o de desarrollo sostenible
-
una comunicación
unificada hacia los consumidores
-
ejemplos de
"buenas" prácticas"
que podrán difundirse
-
last but not
least, una metodología de diálogo
societal que será reproducible
Un proyecto piloto
La presente investigación-acción
pretende ser un proyecto piloto en este
sentido. Su objetivo final es el desarrollo
de una producción y un consumo responsables.
El medio desarrollado será la implementación
de "grupos de diálogo-tests"
que permitirán identificar las condiciones
óptimas de trabajo para las futuras
estructuras de lo que suele llamarse "multistakeholders."El
valor agregado del proyecto debería,
in fine, materializarse en la publicación
de un folleto que servirá
como guía en este ámbito y
estar difundido a numerosas iniciativas
relativas a este ámbito.
Estructuras de prueba
Al principio y según nuestra experiencia,
estimamos que las mejores dinámicas
serán aquellas que se construirán:
-
siguiendo
un dialogo no confrontativo,
-
sobre temas
precisos,
-
en un pequeño
grupo de expertos (una docena de mujeres
y hombres),
-
donde el tiempo
es suficientemente para escuchar de verdad
a los otros y luego, elborar juntos sobre
una base de máximo consenso
-
y esto, gracias
al apoyo continuado de un profesional
de la mediación. (interviniendo
de manera liviana y sólo cuando
se necesita).
He aquí
algunos elementos que llevan a un modelo breve
pero que nos parece romper cualitativamente
con todo lo que se hace actualmente. Otro
objetivo también es que, a raiz de
las experimentaciones de la fase de prueba,
uno pueda identificar los valores necesarios
al proceso de trabajo en común y, de
allí, redactar una suerte de Carta
de funcionamiento.
[descargar
el texto completo]